INICIARSE COMO ASAMBLEISTA

INICIARSE COMO ASAMBLEÍSTA

Raíces Hebreas y Asambleas de Yahweh

Introducción

La presente no es una declaración de fe sino, más bien una guía, respecto de cómo un creyente que se allega a las raíces hebreas, puede ser parte de la restauración anunciada por Yahweh, desde las Asambleas de Yahweh.

¿Cómo puede uno comenzar a ser un asambleísta?

Bueno, este artículo está hecho con el propósito de ayudar a quienes quieren elevar su espiritualidad dentro de la fe de Israel, en el conocimiento de las “Raíces Hebreas de Mashíaj”. O sea, es especial, para aquellos que recién comienzan a transitar este camino, sin tener demasiado en claro, cuales son las pautas a seguir. Por lo que dependiendo de las creencias particulares de las distintas congregaciones, o grupos, estos son algunos de los posibles pasos a seguir:

GUÍA

Hay que dejarse guiar. Israel en general y aun el Israel mesiánico en particular, se basa en la instrucción como elemento de formación de carácter y espíritu. Es decir que todo aquel que esté dispuesto a servir al Eterno Yahweh, deberá pasar por un proceso de instrucción. Es en esta etapa en que el principiante tendrá que conocer la teología (valga el termino) y prácticas de la “FE” de Israel. Se debe por tanto estar dispuesto, a volver a comenzar prácticamente de cero. Sin tener, conceptos pre-concebidos que dificulten esto.

Sino tener un buen ánimo, para aprender, y preguntando diligentemente, pero sin estar debatiendo constantemente.

ANÁLISIS

Prepárese a analizar críticamente sus creencias anteriores. Este proceso, conlleva una fase destructiva y otra reconstructiva, y aun ambas pueden ocurrir simultáneamente. Todo el contexto helénico, se dejará, para comenzar a estudiar ahora, el contexto hebreo. Esto es así, dado que la educación, formación, y cultura de nuestro Mashíaj era únicamente la Hebrea. Por lo cual muchas doctrinas aprendidas en los seminarios y transmitidas por las congregaciones a través de púlpitos serán sometidas a una revisión altamente crítica y exhaustiva. Algunas desaparecerán por no ser bíblicas, y tener un trasfondo ocultista/pagano. Por ejemplo la Navidad, la cual es un invento sin base bíblica en absoluto. Pero en cambio aparecerán otras, que muchos predicadores “habían clavado en la cruz” como Shavuot, Yom Kippur, etcétera. Y toda doctrina deberá ajustarse a una nueva óptica hebrea y de Torah, que es la original.

ORDEN

Comenzar por la base: No saltear pasos ni tomar atajos. Sucede que muchas veces algunos creyentes o aun congregaciones ansiosas y deseosas de aprender rápidamente la Fe Israelita, terminan haciendo uso de métodos, formas, o sistemas de estudio, no convenientes, para principiantes. Como ser la Kábala (misticismo hebreo) y por error, elevan esta, al rango de “verdad total revelada”. O escritos apócrifos; etc. Y si bien, algunos escritos extra-bíblicos, pueden llegar a contener, cosas valiosas, es menester primero estudiar, completamente la Torah, antes de querer aventurarse, en otros estudios. Por eso se debe tener en cuenta siempre la escritura (2ºTi 3:17; Pr 24:5, 8:9, 12:21, 148:18, 2:6; 2ºTi 3:16). Es decir primero Torah, por varios años, y luego, se podrá ver o no, otros puntos de vista o teorías. Nada debe sustituir al estudio de la Torah. Porque es la base de la interpretación correcta de las Escrituras, ignorar esto es caer en el error. Con la Torah y los Escritos Nazarenos, ya tenemos más que suficiente. Es más nos haría falta tener varias siglos más de vida como para tener una completa idea de la voluntad de Abba expresada en su palabra.

ESTUDIO

Leer y estudiar la Torah. La palabra Torah significa básicamente instrucción. Y se compone de cinco libros llamados Jumash: Bereshit (Génesis), Shemot (Éxodo), Vayikrá (Levítico), Bamidbar (Números) y Devarim (Deuteronomio). Fue entregada a Israel en el Monte Sinaí. Contiene preceptos, estatutos, leyes, la descripción de la creación del mundo; el comienzo de la humanidad, la historia de los patriarcas; los orígenes del pueblo hebreo; la muerte de Moshé; etc. Con lo cual es muchísimo más, que el concepto helénico de ley. Y ha sido establecida por el Eterno Yahweh como centro del conocimiento religioso. Hallándose en ella, todo lo que hoy conocemos como cultura hebrea. Esta es una cultura única en el mundo, por nacer de la Instrucción. Así que al entrar a la cultura de Israel, se está entrando al mundo de Torah. Nada ni nadie está por encima de la Torah, ella esta primero y luego el resto de las escrituras. Todas las cuales estarán conforme a ella.

ORGANIZACIÓN

Normalmente tanto judíos, como mesiánicos, Nazarenos, etc, etc; estudian la Torah en ciclos anuales o trienales. Cada una de estas enseñanzas se llama “Parashá” (sección, porción), e incluyen Torah, Haftará (profetas); y en el caso de mesiánicos, o Nazarenos, se suman los “Ketuvim Sheliajim”, (o Escritos de los Enviados/apóstoles), lo que se conoce mayormente como nuevo testamento.

Ahora que en el caso de los creyentes “Asambleístas”, o sea los pertenecientes a la “Asamblea de Yahweh”. No se hace esto, sino que se estudia libremente la Torah, con un orden, pero en forma libre, sin ningún tipo de formato tradicional religioso. El orden a seguir es este: Primero los grandes temas de la restauración como ser los Nombres Kadosh del Padre y del Mesías; las Restauración de las Escrituras (ahora con el contexto hebreo), el conocimiento de la Besorah/buenas nuevas/evangelio; y luego los demás temas según su importancia y relevancia.

De todas formas aquel creyente que gustara de estudiar según el formato tradicional, el cual aun el Mesías utilizo, es completa y absolutamente libre de hacerlo, dentro de las Asambleas de Yahweh, sin impedimento alguno.

SHABAT

El día de Reposo es muy importante. Comenzar a reunirse en Shabat es una de las experiencias más enriquecedoras, que alguien pueda tener. El sistema de servicios, puede variar, sea con los judíos, o con los mesiánicos, o los Nazarenos, o con los Asambleístas, etc. Hay quienes hacen Kavalat Shabat (recepción del Shabat) en su casa el día viernes, y al día siguiente (sábado) van a una congregación, y hay quienes no hacen así. Y entre los mesiánicos, o entre los Nazarenos, esto también puede variar. Si se coincide, mayoritariamente, en que se debe hacer de 18 hs de un día hasta las 18hs del otro día aproximadamente (lo cual variara según la época del año, por la caída del sol). Esto es así debido, a que esta es la forma de los días bíblicos de Israel. Suelen ocurrir dos servicios: Uno por la mañana (para leer y estudiar la Torah/llamado Shajarit); y otro poco antes de la puesta del sol (para clausura o cierre del día Kadosh/santo, llamado Havdalah), más como se dijo esto puede variar, según cada congregación. Si bien todos los días son de Yahweh, es menester reconocer al creador del universo, respetando el día que el mismo aparto, como Kadosh/santo, debiéndonos abstenernos de hacer nuestros asuntos (salvo lo estrictamente esencial). Dentro de las “Asambleas de Yahweh”, hay libertad en este tema. Y mientras sea con respeto, orden, y bajo la Torah, no hay impedimentos, en los formatos.

TEFILOT

Oraciones. Es muy importante que se aprenda a orar. No porque antes no lo supiera hacer, sino solo por el hecho que muchas veces antes, no había una guía, salvo la inspiración de la Ruaj. Pero ahora se puede contar con guías escritas, como el Sidur, que es un libro con oraciones escritas. Así que cuando no sepa que orar, pueda hallar en este una guía efectiva. Pero es menester aclarar, que jamás ningún Sidur, puedereemplazar a la Ruaj haKodesh (espíritu santo), como guía primordial y por excelencia de todo creyente, o sea que ningún Sidur puede reemplazar a la Ruaj.

No obstante sin embargo, pueden cumplir la función de guía o enseñanza sobre que decir en una oración, para no perder tiempo, con cosas vanas, y hacer cada Tefilot (oraciones) más efectivas. Recapitulando, el Sidur es una recopilación u orden de plegarias para todos los días de la semana, Shabat (viernes/sábados) y las Moedim (festividades/convocaciones), bendiciones, súplicas, cánticos, agradecimientos y porciones de Tehilim (Salmos).

Hay versiones judías ortodoxas y también Nazarenas, todas pueden servir, pero especialmente las versiones Nazarenas, ya que incluyen a Yahoshúa el Mesías. Por tanto dentro de las “Asambleas de Yahweh”, también en esto hay libertad de elección. Pudiendo cada creyente orar según sea la guía de la Ruaj haKodesh/espíritu de santidad, o si fuera el caso que no sabe muy bien que decir, busque el apoyo a través de la guía de un libro de oraciones (sidur). Cabe aclarar que por supuesto ahora, se ora ya con el conocimiento de los nombres correctos del Padre y del Mesías.

LEGALIDAD

No tratar de aparentar lo que no es.

Los ministerios, no son intercambiables. O sea si alguien era pastor, ministro o reverendo, al llegar a las Raíces Hebreas, tal cargo no lo convierte en forma automática en un rabino. No hay Rabinos entre los de la Asamblea de Yahweh (a menos claro que hayan sido debidamente ordenados por otro rabino que a su vez ha sido ordenado). Esto no es rigidez, sino respeto a las congregaciones y a la Fe misma. ¿Qué hacer si ya se tiene la responsabilidad de dirigir una congregación y se desea introducir a la fe hebrea? Pues simplemente dos cosas:

Capacitarse y presentarse como Líder de Congregación, por ejemplo Roé (pastor) o Moré (maestro) pero jamás como el Rabino. Así que dentro de las “Asambleas de

Yahweh”, habrá diversos ministerios, que para aquellos que dirijan una congregación será: “Líder, Pastor, Maestro” y para aquellos que acompañen o ayuden habrán otros varios. En la cultura hebrea algunos de estos se llamarían: Zaquén; Roé; Moré; Mevaser; etc, etc.

IDENTIDAD

Pueblo de Yahweh si, pero otra cosa no. O sea, Raíces Hebreas sí, pero con Yahoshúa el Mesías, ya que no fuimos llamados a ser o convertirnos en judíos sino en Israel. Y dentro de las “Asambleas de Yahweh”, no es la meta tener una identidad judía.

Así que las Raíces “SI”, pero el Mesías “También”. La meta es reunirnos con el Padre no con Judá (el hermano mayor).

Esta por tanto, ausente la necesidad de etiquetas religiosas. Nuestra identidad primaria (aunque no única) es ser hebreos hijos de Avraham y por tanto parte de Yisrael.

No importa si no nos reconoce como tal Judah, lo importante es ser reconocido como amYisrael/pueblo de Israel, por parte de Yahweh mismo. Se puede encajar, en varios formatos y llevar varias etiquetas. No obstante esa es la definición básica para un creyente que llega a las raíces hebreas.

Además como dijo Shaul/Pablo, “1Co 9:22… a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.”

Las etiquetas nos identifican delante de los hombres, pero la identidad nos identifica delante de Yahweh. Sepamos las diferencias y obremos conforme a ello.

[Escrito por Yoel ben Yisasjar, basado en un artículo de Francisco Martínez] Editado escasamente por Leonardo Gómez.

[gview file=”