LA SALVACIÓN ¿QUÉ SIGNIFICABA REALMENTE PARA YAHSHÚA (JESÚS) Y SUS APÓSTOLES?

Por Mario A Olcese

Adaptado por Leonardo Gómez


La teología cristiana enseña que Yahshúa el Mesías (Jesucristo) vino al mundo para salvar a los pecadores. Pero: ¿Qué quiere decir la Biblia con la palabra “salvación”? ¿De qué tendríamos que ser salvos, y para qué? Es necesario responder estas preguntas con la máxima exactitud posible para no vivir confundidos.

 

El Salvador de los Hombres

La Biblia nos habla de que hay uno que salva a los hombres, y ése es el Creador, Dios el Padre. Dice Él mismo: “…y conocerá todo hombre que yo Yahweh soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el fuerte de Jacob.” (Isaías 49:26). Ahora bien, Yahweh, el Salvador, amó tanto al mundo “que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea SALVO por él.” (Juan 3:16,17).

 

Salvación de la Condenación

En el texto bíblico anterior, Yahshúa (Jesús) dice que vino a salvar al mundo de la condenación o de la “perdición”. Pero, ¿qué hizo el mundo para merecer la condenación? Dos versos más adelante Yahshúa (Jesús) nos responde: “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.” (v.19). Es notorio que el Mesías vino a salvar a los hombres que estaban en las tinieblas espirituales y que obraban cosas malas. En buena cuenta, Yahshúa (Jesús) vino a salvar a los pecadores que estaban, de hecho, ya condenados por Dios.

Pablo dirá después: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en el Mesías Yahshúa (Cristo Jesús) Señor nuestro.” (Romanos 6:23). Sí, el regalo de Dios es vida eterna por medio del Mesías y su sacrificio por los pecadores. Y es que la paga del pecado es muerte, y como todos han pecado (Romanos 3:9), entonces todos estamos condenados a la muerte. Pero Yahshúa (Jesús) tomó nuestros pecados y los pagó—por nosotros—muriendo en la cruz del calvario. Su muerte nos dio vida, y canceló la deuda pendiente que teníamos para con Dios. Lo único que nos toca hacer es aceptar ese pago que el Mesías hizo por nosotros, y como retribución, servirle a Yahweh de por vida, como símbolo de gratitud. Nosotros éramos esclavos del pecado, pero Yahshúa (Jesús) nos hizo libres a través de su sacrificio expiatorio. Ahora usted, y todos los hombres, tienen una nueva oportunidad para revindicarse ante Dios y vivir como hombres nuevos y en santidad. Dios ahora nos ha vuelto a recibir en su seno, como hizo aquel padre con su “hijo pródigo” de la parábola de Jesús.

 

“Resta Aún Una Salvación Futura”

Si bien Yahshúa (Jesús) nos salvó de nuestros delitos y pecados pasados, no obstante, aún queda que se culmine nuestra salvación. En buena cuenta, todavía no hemos recibido toda nuestra salvación. ¡Sorprendente, pero real! Veamos lo que dice Pablo: “Así también el Mesías (Cristo) fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación al pecado, PARA SALVAR A LOS QUE LE ESPERAN.” (Hebreos 9:28).

Notemos que la primera venida del Mesías tenía relación con el pecado. Esto quiere decir que la primera venida fue para tratar el asunto de los pecados del mundo, y cancelarlos con su muerte en la cruz. Ahora, su segunda venida ya no es para morir por los pecados del mundo, sino para completar su salvación a aquellos a quienes ha perdonado por la fe. Esto quiere decir que el Mesías completará el proceso de salvación a aquellos que le aceptaron como su Salvador, por la fe, de todas las épocas y lugares, y que vivieron rectamente durante su ausencia. También Pedro dice al respecto: “Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para SER MANIFESTADA EN EL DÍA POSTRERO.” (1 Pedro 1:5).

 

¿De Qué se Trata la Salvación Futura?

Hasta acá hemos visto que hay una salvación pasada (Lucas 23:35), una presente (1 Pedro 4:18), y otra futura (Hebreos 9:28, 1 Pedro 1:5). También hemos visto que la salvación pasada tiene que ver con nuestros pecados pasados y el perdón de Dios. No obstante, son pocos los que saben de qué se trata la salvación futura.

Algunos suponen que ya somos salvos, y que no hay otra salvación que esperar. Éstos suponen que los que estén en la gracia de Dios irán al cielo una vez que les sobrevenga la muerte física. Según estos creyentes, Yahshúa (Jesús) no habló de ninguna salvación futura, pero deliberadamente ignoran los textos de Hebreos 9:28, 1 Pedro 1:5, y el de Mateo 24:13, los cuales afirman que habrá una salvación futura con la segunda venida del Mesías.

La Biblia es clara respondiendo acerca de lo que es la salvación futura. No obstante, casi nadie ha advertido esta salvación futura que está escondida en el diálogo de Yahshúa (Jesús) con el joven rico de Mateo 19:16-25. Sí amigos, en este diálogo está escondido el significado de la verdadera salvación futura. Sólo aquellos que ESCUDRIÑAN la Biblia, con la ayuda del Espíritu Santo, pueden descubrirlo. Pero la mayoría de personas no “maduras en la fe” no podrán descubrirlo fácilmente, pues se requiere un escudriñamiento cuidadoso.

Usted debe abrir su corazón y disponer su mente para reflexionar, sin prejuicios, los versículos del diálogo mencionado. Los vamos a escribir a continuación tal como aparecen  en la Biblia: “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué haré para tener LA VIDA ETERNA’. El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar a la vida, guarda los mandamientos… El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Yahshúa le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Yahshúa dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico EN EL REINO DE DIOS…sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser SALVO?”. Aquí hay tres frases ‘clave’ que definen claramente lo que es salvación. Esas son: “LA VIDA ETERNA”, “EL REINO DE DIOS”, y “SALVO”. Estas tres frases han sido pasadas por alto por la mayoría de estudiantes de la Biblia, privándose así de comprender qué es la salvación para Yahshúa el Mesías (Jesucristo) y sus discípulos.

El joven rico quería heredar la VIDA ETERNA, pero no estaba dispuesto a dejarlo todo por Yahweh. Yahshúa (Jesús) se ve precisado a decir que difícilmente entrará un rico en el REINO DE DIOS. Los discípulos le preguntan entonces: ¿Quién podrá SALVARSE?  Reflexione ahora: ¿Qué es salvación, según este diálogo? La respuesta es diáfana como el agua cristalina. Usted deberá disponer su corazón y mente para entender. La fórmula es ésta: ¡Sólo tiene que acomodar las TRES FRASES CLAVE! (‘Vida Eterna’, ‘Reino de Dios’, y ‘Salvación’). Salvación entonces es “vida eterna en el reino de Dios”. Esta sencilla explicación no es conocida por millones de cristianos. La mayoría de cristianos cree que salvación es estar con Dios en el cielo. Pero esto no es lo que dice Yahshúa (Jesús). Aquí se habla de un reino y de una salvación futuros que vendrán con la segunda venida del Mesías. Entonces se cumplirá Apocalipsis 12:10 que dice: “Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Mesías.” Nótese que la salvación está asociada con el reino y la autoridad del Mesías— ¡Realmente ambos van de la mano! Ah, y los difuntos de la fe tampoco han heredado el reino, pero serán resucitados para entrar en él.

Si uno compara Hebreos 9:28 y Mateo 25:31,34, descubrirá que en la segunda venida del Mesías se desencadenará la salvación de los fieles. Esto quiere decir que éstos “heredarán el reino preparado desde la fundación del mundo.” Este es el verdadero evangelio de Yahshúa el Mesías (Jesucristo) que no es predicado mayormente por las iglesias, salvo raras excepciones.

 

El Reino de Dios

Yahshúa (Jesús) y El Reino son los temas más importantes de la Biblia, ya que se mencionan tantas veces desde el comienzo hasta el final de ella. Yahshúa (Jesús) empezó su ministerio predicando el Reino de Dios (Marcos 1:1,14,15). También lo predicaron sus discípulos (Lucas 8:1-2; Lucas 9:1-2; Hechos 8:12; Hechos 28:23,30,31). Fue también lo último que les enseñó Yahshúa (Jesús) a sus discípulos, poco antes de ascender al Padre (Hechos 1:3).

El apóstol Pablo lo predicó insistentemente en su ministerio a los gentiles (Hechos 28:23,30,31; Hechos 19:8; Hechos 20:25). También dijo que para entrar en él uno tiene que sufrir tribulaciones en esta vida (Hechos 14:22). Afirmó que no se podía entrar con nuestros cuerpos de carne y sangre, sino con cuerpos inmortales (1 Corintios 15:50). Él aclaró que los muertos y los vivos recibirían esos cuerpos transformados en la segunda venida del Mesías en gloria (1 Corintios 15:42—52).

 

¿Dejará Usted Pasar Esta Gran Salvación?

Pablo dice: “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una SALVACIÓN TAN GRANDE? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron” (Hebreos 2:3). Ahora le pregunto amigo: ¿Dejará usted escapar esta SALVACIÓN TAN GRANDE, QUE ES PARA USTED TAMBIÉN? No posponga su decisión para ganar esa salvación presente y futura, pues mañana puede que usted esté muerto, y ya no tenga más esperanza. Por eso Pablo les dice a los corintios: “…He aquí AHORA el tiempo aceptable; he aquí AHORA el día de SALVACIÓN.” (2 Corintios 6:2b).