A la Luz de Los Preceptos Divinos: Mandamiento # 6

“No Asesinarás” Shemot/Éxodo Cap. 20:13

Los Diez Comandos o Preceptos Divinos no son más que un hermoso presente que el Eterno Yahwéh nos entregó, por eso cada uno de ellos merece nuestro estudio, meditación y comprensión para que finalmente podamos obedecerlos con amor.

Sus Preceptos no son Gravosos

Lamentablemente, muchos piensan que obedecer la Instrucción de YaHWéH es una esclavitud y la consideran una carga muy pesada y difícil de llevar, que por tal motivo nuestro Mashíaj vino a librarnos de ella; no obstante, olvidan que la Escritura dice claramente que la perfecta, eterna y espiritual Toráh de YaHWéH es una Instrucción de libertad:

1 Juan 5:3, Juan dijo: “sus mandamientos no son gravosos”.

Salmos 112:1-2, el salmista escribió: “Feliz el hombre que respeta a Yahwéh, que se dedica con fervor a sus mandamientos. Sus descendientes serán poderosos en la tierra”.

Y en 1 Corintios 7:19, Shaúl (Pablo) nos revela que “La circuncisión no es nada, y la incircuncisión no es nada; más bien, lo que vale es guardar los mandamientos de Elohim”.

La ley de la circuncisión física no aparece en Los Diez Mandamientos y en el Brit Hadashá (Nuevo Pacto) podemos observar que, fue remplazada por la circuncisión espiritual, un cambio interior profundo .

Romanos 2:29

Más bien, yahudita es el que lo es por dentro; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu y no literal. La alabanza del tal no proviene de los hombres, sino de Elohim.

De igual manera, el libro de Hebreos también registra que los sacrificios y rituales del templo fueron remplazados por el sacrificio de nuestro Yahoshúa Ha Mashíaj. Hoy día, la Toráh eterna y espiritual de nuestro Elohim sigue vigente y continúa guiando las vidas de los hijos de YaHWéH en el mundo moderno. Yahoshúa explicó claramente que la verdadera esclavitud es aquella causada por el pecado, de la cual la verdad nos libera:

Juan 8:34-36

Yahoshúa les respondió: “En verdad, en verdad les digo que todo el que practica el pecado es esclavo del pecado. El esclavo no permanece en la casa para siempre; el Hijo sí permanece para siempre. Así que, si el Hijo los hace libres, serán verdaderamente libres.

YaHWéH  ha revelado su verdad a través de la Toráh  que, como explica Shaúl (Pablo), fue “inspirada por Él mismo”:

2 Timoteo 3:16

Toda la Escritura es inspirada divinamente y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia.

Y las Sagradas Escrituras —que llaman Antiguo Testamento— “pueden hacer sabio para la salvación por la emunáh (fe), que es en Yahoshúa nuestro Mesías”:

2 Timoteo 3:15

Y que desde tu niñez has conocido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por medio de la fe que es en el Mashíaj Yahoshúa.

Aparentemente, hay versículos en la Toráh donde pareciera que Shaúl (Pablo) va en contra de ella, sin embargo, la mayoría se aclaran cuando escudriñamos bien en su escritura original y en su contexto las instrucciones que él daba en sus cartas; algunas de ellas fueron estas:

  1. Los gentiles no necesitan convertirse al judaísmo para ser hijos del Eterno Yahwéh.
  2. No importa cuán minuciosamente guardemos La Toráh, esto no gana el perdón de nuestros pecados pasados ni quita la pena de muerte que merecemos por ellos.

El apóstol Kefá/Pedro admitió que algunas epístolas de Pablo eran “difíciles de entender”:

2 Pedro 3:16

Él habla de estas cosas en todas sus cartas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como lo hacen también con las otras Escrituras, para su propia destrucción.

Sin embargo, Shaúl (Pablo),  también se refirió a La Toráh como santa, justa y buena:

Romanos 7:12

De manera que la ley ciertamente es santa; y el mandamiento es santo, justo y bueno.

Y en una ocasión dijo: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6:1-2).

Aclarado estos términos, hoy nos abocaremos a escudriñar un poco el sexto precepto de la Toráh de YaHWéH: “No asesinarás” y lo encontramos registrado en Shemót (Éxodo) Cap. 20 vers. 13

Es de suma importancia establecer la diferencia que existe entre estas dos palabras: “Matar y “Asesinar”, ya que en otras versiones bíblicas aparece “No Matarás, en vez de No asesinarás”.

En la Toráh la palabra hebrea “ratsáj”/רָצַח significa Asesinar, que da a entender una muerte no justificada, sin embargo, se ha traducido generalmente como Matar; por eso se hace necesario distinguir estos dos términos y así poder diferenciar entre un asesinato y el derecho a la defensa propia. Una prohibición de matar en general, excluiría la defensa propia; tendería a hacer ilegal el hecho de matar a una persona o un animal para preservar la vida nuestra, seres queridos o semejantes; a simple vista podemos observar las dificultades que surgen de la prohibición de matar.

Sin embargo, “Asesinar” es algo totalmente distinto. Por definición significa: “Acción de matar ilegalmente a un ser humano, realizada por otro especialmente con malicia y premeditación” (antes del hecho, se tiene la intención de hacerlo). Podemos darnos cuenta. lamentablemente, de que hoy día vivimos en una  era de violencia, el asesinato sería demasiado fácil, ya que no podríamos tolerar que nosotros o nuestra familia, seamos agredidos físicamente. Automáticamente nuestro instinto de supervivencia nos obligaría a actuar en defensa propia y con toda justicia. No obstante, el perverso o insensato  tiende generalmente a resolver sus problemas reales o imaginarios con el asesinato sin razón alguna.

Cuando pensamos en este Precepto la mayoría de nosotros quizá sentimos que no tiene que ver con nosotros, y decimos: ¿Matar Yo?  Jamás mataría a nadie, No soy persona violenta”. Lo vemos distante a nosotros, y que nunca nos sucedería… Sin embargo,  a pesar de que no hayamos matado a nadie, este mandamiento es uno de los que más violamos.

Entonces: ¿Cuál es la enseñanza detrás de este precepto y qué es lo que YaHWéH nos  quiere enseñar?

La  Razón primordial por la que no debemos quitar la vida a otra persona es: “Porque YaHWéH es el autor de la Vida” y “solamente Él tiene el derecho de quitarla”. Nosotros no tenemos derecho de quitársela a otra persona. En segundo lugar, también es porque cada ser humano tiene la “imagen de Elohim” en él.

Cuando el hombre y la mujer fueron creados, la imagen de Elohim fue puesta en ellos:

Génesis 1:26 

Entonces dijo Elohim: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza”…

No importa cuán mala sea una persona, el mandamiento es el mismo: “No Asesinarás”.

Definición de diccionario:Es la manera deliberada y premeditada de quitar la vida a alguien inocente.

  1. Matar a alguien con premeditación, alevosía, ventaja, etc.
  2. Causar viva aflicción o grandes disgustos.
  3. Dicho de una persona en quien se confía: Engañar en un asunto grave.

Ahora, brevemente y a la luz de la Escritura, daremos algunos ejemplos en los cuales podamos aclarar cuándo se transgrede o no el precepto Nro. 6

Entonces, lo siguiente No significa transgredir el Precepto:

  •  *Matar en defensa propia. La Escritura dice: “Si un ladrón es sorprendido en el momento del robo, y se le hiere y muere, su muerte no se considerará un asesinato” (Éxodo 22:2). Aquí vemos que si el ladrón era muerto durante el robo, entonces no se consideraba homicidio.

De igual manera, el hecho de:

  • *Participar en una guerra justa, no transgrede el sexto mandamiento.

Romanos 13:3-4 dice:

“Porque los gobernantes no están para atemorizar al que hace lo bueno, sino al que hace lo malo. ¿Quieres vivir sin temor a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás su alabanza; porque ella es un agente de Elohim para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no es en vano que lleva la espada; pues es un agente vengador de Elohim para castigar al que hace lo malo”.

  • *Matar a alguien accidentalmente, no es violar el sexto mandamiento.

“Quien mate a golpes a otra persona, será condenado a muerte. Si mató al otro sin querer, y yo había dispuesto que de todos modos muriera, entonces el que lo mató podrá huir y esconderse en el lugar que voy a indicarte” (Éxodo 21:12-13).

Esta cita, así como tantas otras, menciona el homicidio involuntario o accidental.

  • *Matar animales para comer tampoco significa quebrantar el sexto mandamiento.

En Génesis 9:3 YaHWéH dijo a Noé cuando salió del arca:

Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y hierbas, os lo he dado todo”. 

La única prohibición mencionada es la de no comer la sangre.

Génesis 9:4

Pero no coman nunca carne que todavía tenga sangre, pues en la sangre está la vida.

Ahora bien, debemos tener en claro realmente de qué manera podemos transgredir el precepto en estudio hoy, y lo violamos de esta forma:

  • *Matar por odio y/o venganza o intereses; el primer asesinato que encontramos en la Toráh fue el de Caín que mató a Abel, y lo hizo por odio y venganza.

Génesis 4:3-8

Pasó el tiempo, y un día Caín le presentó a Elohim una ofrenda de los frutos que cultivaba. Por su parte Abel escogió las primeras crías más gordas de sus ovejas, y se las llevó a Elohim como ofrenda. Elohim recibió con mucho agrado la ofrenda de Abel, pero no recibió con el mismo gusto la ofrenda de Caín. Esto le molestó mucho a Caín, y en su cara se le veía lo enojado que estaba. Entonces Elohim le preguntó a Caín: «¿Por qué estás tan triste y enojado? Si haces lo correcto, siempre te aceptaré con agrado, pero si haces lo malo, el pecado está listo para atacarte como un león. ¡No te dejes dominar por él!» Un día, Caín invitó a su hermano. Cuando llegaron al campo, Caín golpeó a su hermano y lo mató.

Y casi todos los crímenes que escuchamos, tienen que ver con odio y venganza, o intereses, económico, político, social, etc.

  • *El Aborto cuando se hace con  premeditación. No hay duda de que el bebé que vive en la matriz de su madre es un ser humano vivo aún antes de nacer.

El Salmo 139:13-16 registra cuando David se está refiriendo a cómo YaHWéH forma, no solo el cuerpo, sino la personalidad y las características de la persona desde el momento mismo de la concepción:

Salmos 139:13-16

Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

  • *La Eutanasia: Muerte voluntaria y asistida por un médico a personas que por cuestiones de sufrimiento ya no quieren seguir viviendo. Hay países donde la eutanasia está permitida. Pero ya dijimos que YaHWéH es el autor de la vida, no nos la podemos quitar, ya que Él es el único que tiene la autoridad de quitarla.
  • *El Suicidio: También, no tenemos derecho a quitarnos la vida porque El Eterno fue quien nos la concedió. Entonces surge la pregunta: ¿Los suicidas se salvan? Hay que considerar que sí alguien que por un problema mental o quizá ya la medicina no le surte efecto y en su angustia toma esa fatal decisión, nosotros no podemos juzgarlo; solo YaHWéH puede hacerlo. Existe también un tipo de suicidio espiritual; en Santiago 4:17 dice:

“y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”.

En otras palabras, Si conocemos La Toráh  de YaHWéH  pero no la obedecemos, hacemos morir al espíritu.

Cada precepto refiere actitudes internas, así como acciones externas, por tanto, puede suceder que lleguemos a transgredir  los preceptos en nuestro corazón, sin llegar a la acción; y por eso no vamos presos  al  no matar a alguien físicamente, pero lo matamos en nuestro corazón; la Toráh de YaHWéH es “Espíritu” y también tiene su “Corazón”; dicho de otra forma, Él observa nuestro corazón, intenciones, actitudes y pensamientos.

Yahoshúa dijo: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mateo 15:19).      

Si nos enojamos contra nuestro hermano, somos culpables de juicio; como si lo hubiéramos matado. Cualquiera que maldice a su hermano, es culpable de juicio, cualquiera que le dice necio  a su hermano, es culpable de juicio (Mateo 5:22).

Mateo 5:22

Pero yo les digo que todo el que se encolerice con su hermano será culpable en el juicio. Cualquiera que le llame ‘estúpido’ a su hermano será culpable ante el Sanhedrín; y cualquiera que lo llame ‘maldito’ se expondrá al fuego del Crematorio.*

Termino con esta cita:

1Juan 3:15

Todo el que odia a su hermano es homicida, y ustedes saben que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

Mis actitudes cuentan, mis miradas cuentan, mis palabras cuentan. Y a menudo nos olvidamos de esto. Solemos decir: “Yo no maté”; pero Yahoshúa dice:

“¡Si tú aborreces a tu hermano, eres homicida!”

Proverbios 12:18

Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada.

Es decir, con sus palabras pueden “matar”…

En conclusión: La vida de Yahoshúa, fue el cumplimiento del sexto mandamiento, él entrego su vida para que nosotros fuéramos salvos del pecado y de la condenación eterna. Él fue la manifestación del amor de YaHWéH por su creación.

Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Elohim al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

Para que no haya muerte, Yahoshúa dio su vida por nosotros en el madero para que nosotros no tengamos que morir ya a causa de vivir en pecado…

Hasta una próxima entrega, si el Eterno me permite.

¡Shalom!

Nuris Rodríguez.