A la Luz de Los Preceptos Divinos: Mandamiento # 1

El término “mandamiento” en su sentido más general es aquel precepto u orden que emana de un superior a un inferior.

A instancias de las Sagradas Escrituras un mandamiento significa cada uno de los diez preceptos que recibió el profeta Moshé directamente de parte de YaHWéH; el decálogo consiste en una lista u órdenes escritas directamente por Él. Dichas leyes el pueblo de Israel debería respetar y obedecer fielmente.

El objetivo de esta breve enseñanza de hoy es analizar cada una de estas ordenanzas y llevarlas a la práctica en nuestra vida diaria.

Debido a que abarca diez aspectos hoy nos enfocaremos en el primero de ellos el cual es la base del resto de ellos:

En Shemot (Éxodo) Cap.10 Vers. 2 YaHWéH comenzó diciendo:

Yo, YaHWéH soy tu Elohim que te saqué de la tierra de Mitsráyin (Egipto).

En el verso 3 aparece el 1er Mandamiento y significa dar la preeminencia a nuestro Elohim:

” No tendrás a otro elohim aparte de mí”; 

Devarim (Deuteronomio) Cap. 6 verso 5 especifica:

“Amarás a YaHWéH tu Elohim con todo tu corazón, con todo tu ser y con todas tus fuerzas”.

Yahoshúa lo llamó El Gran Mandamiento en Marcos Cap. 12 verso 30; Él mismo nos dio el ejemplo al colocar a su Padre en 1er lugar cuando fue tentado por el adversario en el desierto al éste hacerle su descabellada propuesta a la cual sin vacilar Yahoshúa le respondió:

“No solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de YaHWéH” Mateo 4: 4.

Vivir según su palabra involucra la responsabilidad de recurrir a Él primeramente ante cualquier circunstancia y dejarnos guiar por lo que nos enseña en su palabra.

En Proverbios 3:5 y 6 dice:

“Confía en YaHWéH… No te fíes de tu propio entendimiento; tómalo en cuenta en todos tus caminos”…

El 1er precepto nos recuerda que debemos confiar en su poder y majestad plenamente porque no hay otro mayor que Él.

El temor que le profesamos no tiene nada que ver con terror o angustia sino con una reverencia y profundo respeto al reconocerlo como el único Todopoderoso que lo sitúa en el 1er lugar.

¿Cómo quebrantamos este 1er mandamiento?

Existen muchas situaciones las cuales nos pueden llevar a quebrantar este precepto; no necesariamente se refiere a dioses o religiones sino a cualquier cosa a la cual le damos prioridad antes que al Eterno. Un ejemplo sencillo de esto podría ser el Internet, teléfono móvil, los hijos, la pareja, el trabajo, entre otros.

En Ezequiel Cap. 14 verso 3 dice que YaHWéH no responde las plegarias a quienes tienen su mente puesta hacia los ídolos, y Romanos Cap. 1:18 al 23 afirma también que su ira se manifiesta contra tales personas. De igual manera Isaías 42:8  dice:

” Yo Soy YaHWéH, ese es mi Nombre, no le cederé mi honra a otro”…

YaHWéH es un Elohim celoso. Por tal motivo, debemos meditar y revisarnos a ver si acaso tenemos algún ídolo sin que nos demos cuenta y esté interfiriendo en nuestra relación intima con YaHWéH.

La Escritura nos advierte acerca de algún descuido u olvido que nos haga incumplir sus preceptos en Deuteronomio 8:11. Cualquier circunstancia buena o mala puede someternos a prueba en cuanto a nuestro compromiso de darle la prioridad siempre a nuestro Abba (Padre), dependiendo de nuestra reacción le demostramos a Él si en verdad ocupa el 1er lugar en nuestra vida.

“Sean aceptables las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazon delante de ti, oh YaHWéH roca mia y redentor mio…” Tehilim 19: 14.

Shalom.

Hasta una próxima entrega mediante el Eterno….

Nuris Rodríguez