¡A solas con Yahweh!

Muchas personas le temen a la soledad. Con frecuencia escuché cómo aconsejaban a las mujeres solteras de mi familia: “cásense, tengan hijos porque es muy triste quedarse solas.”

Esto me hace pensar que hay mucho miedo a quedarse solas o solos, no solamente miedo a estar aislados de la compañía de otro ser humano, es también temor a la inquietud que produce estar en silencio ante esa soledad. Muchos le suben el volumen a su televisor o a su equipo, con tal de no percibir el silencio de su soledad. Y es que hay muchas personas que se sienten solas, aún rodeadas de otras.

Pero si se descubriera los beneficios que trae estar un momento a solas. Apagar todo y escuchar, en lo posible, el silencio. Cerrar los ojos y mirar hacia adentro, enfrentar los temores que nos paralizan, mirar de frente nuestros errores del pasado que no nos permiten avanzar. Detener los pensamientos de frustración, dolor y desesperanza y poner un alto a las quejas. No es poner la mente en blanco, es cambiar un estado por otro. Es dejar de dedicarle tanto tiempo al ruido, a nuestros asuntos, a nuestras carencias y necesidades y cambiarlas por un momento de tranquilidad.

Quizás vivas rodeado de muchas personas y con tantos quehaceres, que concluyas que no tienes un momento a solas. Seguramente tienes razón. Sin embargo, sugiero que te detengas a pensar un poco. Abre tus ojos. ¿No te ha pasado que repentinamente pierdes el sueño en la madrugada y que enseguida tu mente te bombardea con asuntos que resolver o con cosas que ya pasaron y que no puedes cambiar?

¿Qué tal unos segundos antes de poner cualquier artefacto o equipo a funcionar?

¡Descubre tu momento! ¡Es muy importante!

Cuando lo halles, entra allí. Cierra la puerta, apaga el ruido, siente la quietud, disfruta tu momento a solas, especialmente a solas con Elohim.

Es bueno estar en ese aislamiento y abrir los ojos hacia el cielo, pensando en el Creador del Universo; sentir su amor, la cercanía de su compañía y escuchar. Experimentar que los labios se abren para elevar palabras de agradecimiento y alabanzas.

Trae a tu mente todo por lo que puedas estar agradecido. Has una cadena de gracias, deja que una acción de gracias te lleve a la otra.

¡Disfruta!

Mat 6:6 “Tú, cuando ores, entra en tu cuarto y, con la puerta cerrada, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará.”

Francy González