“En la Casa de mi Padre hay Muchas Moradas” (Juan 14: 2)

“En la casa de mi Padre hay muchas moradas” (Juan 14:2).

Shalom mis estimados Ajim (hermanos) lectores, Yahwéh les bendiga grandemente. En esta ocasión, vamos a enfocarnos en la frase del mesías Yahoshúa: “EN LA CASA DE MI PADRE HAY MUCHAS HABITACIONES (MORADAS)”. Éste es, uno de los pasajes mal interpretado desde el punto de vista doctrinal, siendo que esta expresión la relacionan con la vida eterna en el cielo; pero, ¿fue realmente lo que dio a entender Yahoshúa?, vamos al pasaje en cuestión JUAN 14:2 dice:

En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si así no fuera, se los hubiera dicho. Así que voy a preparar un lugar para ustedes.

Ahora bien, ¿qué lugar va a preparar nuestro gran maestro desde el Cielo?, fíjese que subrayé en negrita esta preposición para aclarar que no va a preparar moradas en el cielo, sino desde el cielo; el Mesías está usando un lenguaje figurativo llamado EUFEMISMO, como lo hace en las parábolas, en este caso, en vez de decir EN LA ASAMBLEA DE MI PADRE HAY MUCHAS PERSONAS, usó los términos de un hogar, seguidamente nombra el lugar (Reino) donde iría a preparar las habitaciones, otro lenguaje figurativo que Yahoshúa menciona en su modismo o expresión idiomática.

Nuestro Rabí, en su oratoria está hablando del Reino, es decir, desde el Cielo nos va a preparar (Instruir), y cuando él regrese (Vers. 3) nos reciba en su reino para que donde esté él sigamos las instrucciones en su gobierno por la eternidad. Nada que ver, que vamos a tener casas en el Cielo preparada por nuestro salvador, y mucho menos de vivir en el Cielo. No tiene ningún sentido que Yahoshúa construya casas en el Cielo para luego regresar a la tierra, porque en el Cielo ningún ser espiritual tiene forma humana y mucho menos tienen casas construidas. La Casa es la ASAMBLEA YISRAELITA, las habitaciones esta representado por nuestros CUERPOS (1 Corintios 3:16) dice:

¿No saben ustedes que son templo de Elohim, y que el espíritu de Elohim mora en ustedes?

La bendición de Yahwéh este sobre cada uno de nosotros, y que la paz de Elohim este en nuestros corazones, en el nombre del Mashíaj Yahoshúa (Yeshúa), amén.

                                           Guillermo Palacios.