¡Nuestro Melej (Rey) ya Viene!

Shalom a todos mis amados en el Mashiaj:

Después de un tiempo sin escribir en el blog, el día de hoy, a propósito de la Santa Convocación de YaHWeH que se avecina, he decidido retomar esta actividad, y quiero hacerlo precisamente trayendo una breve reflexión  acerca de este tema, esperando sea de edificación para el cuerpo de Mashiaj.

Como muchos ya sabemos, según la Torah, se reflejan 3 Fiestas de Otoño, siendo Yom Teruáh la primera, la cual se lleva a cabo el día 1º del séptimo mes del calendario bíblico hebreo, y se considera como un Día de Reposo o Shabbat Shabbatón (Vayikra, Deuteronomio 23:24-25.)

Las otras 2 fiestas siguientes abarcan: Yom Kippur y Sukkot, las cuales abordaremos cuando corresponda a su tiempo; ellas apuntan claramente a los acontecimientos finales de nuestra era. Refiriéndonos específicamente a la Fiesta de Yom Teruáh nos llama a reflexionar un poco a como andamos en nuestra manera de vivir y si en realidad estamos preparados para este Gran Día, ya que significa el Reinado de nuestro Mashiaj una vez haya sonado el shofar,  que anuncia la llegada de su 2ª venida a la tierra, y esta vez ya no como un cordero, sino como el León de la Tribu de Judá, viniendo con poder y majestad a impartir justicia juicio y equidad, el cual será el punto de partida para el comienzo de su  Reino Milenial. 

Cuando Él regrese dice la escritura que sonará el shofar (trompeta de cuerno de carnero):

“Porque el Maestro mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de Príncipe de los Mensajeros y con trompeta poderosa,  y los muertos en el Mashiaj resucitarán primero, luego nosotros los que vivimos y hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para salir al  encuentro del Maestro en el aire,  y así,  siempre estaremos con  El…  Por tanto, consuélense unos a otros con estas palabras”…

Nuestro Mashíaj reinará sentado en su trono desde Jerusalem. Yom Teruah es un tiempo propicio para renovar nuestra emunáh (fe) y relación íntima con YaHWeH nuestro Elohim porque sin santidad nadie verá al Adon (Soberano). El Sheliaj Shaul (Pablo) escribio:

“Por eso yo corro así, no como a ciegas, peleo así, no como quien golpea al aire, más bien, pongo mi cuerpo bajo disciplina y lo hago obedecer, no sea que después de haber predicado a otros, yo mismo venga a ser descalificado”.

Al estar atentos y acudir fielmente a esta Santa Convocación estaríamos haciendo un ensayo para cuando llegue ese Gran Día Escondido… Cuando al fin se presente el novio, nuestro Mashíaj a buscar a su amada tal como lo prometió.

Permita el Eterno YaHWeH nuestro Elohim que estemos apercibidos como las cinco vírgenes prudentes con suficiente aceite en nuestras lámparas para que así nuestro gozo al fin sea cumplido…

¡Shalom!

Nuris R.