¿QUE COLOCÓ YAHWÉH EN TU MANO?… ESE ES EL COMIENZO.

… Nunca más se levantó en Yisrael un profeta como Mosheh a quien YaHWéH distinguió, cara a cara, las diversas señales y portentos que YaHWéH lo envió a desplegar en la tierra de Mitsráyim, contra el Paroh y todos sus cortesanos y todo su país, y por toda la gran fuerza y temible poder que desplegó Moshé delante de Yisrael… Deuteronomio 34 – Biblia Versión Israelita Nazarena 2011
En mi deseo de querer servir de la mejor manera al Eterno, muchas veces llegué a preguntarme cómo hacerlo, y precisamente leyendo el libro de Shemot (Éxodo) y meditando en el capítulo 4, cuando YaHWéH comisiona a Moshé (Moisés), encontré la respuesta a mi interrogante; hoy quiero compartirlo con ustedes, confiando en YaHWéH que sea de edificación para todos aquellos que tengan la oportunidad de leer este escrito, así como lo ha sido para mí…

He podido comprender que nosotros, muchas veces pensamos que para agradar al Eterno debemos comenzar haciendo cosas grandes o extraordinarias; o ser alguien de renombre, nada más lejos de la realidad. En la Toráh (Biblia) quedaron registradas infinidades de historias y ejemplos en que sus personajes, utilizados por YaHWéH, realizaron cosas grandes e increíbles y que humanamente serían imposibles de hacer; sin embargo, partieron de lo más pequeño e insignificante que tenían en sus manos.
 
Entonces comencemos:
 
¿Qué tenía Moisés?
Shemot (Éxodo) 4:2. Pero Mosheh tomó la palabra y dijo: “¿Y si no me creen ni me escuchan, sino que dicen que Yahweh no se me apareció?” Yahweh le dijo: “¿Qué tienes en la mano?” Y él respondió: “Una vara”.
¡Moshé solo tenía eso; una vara! Sin embargo, con ella pudo dividir el mar en dos.
Shemot (Éxodo) 14:16 Y tú levanta tu vara y extiende tu brazo sobre el mar y divídelo, para que los yisraelitas marchen por el mar sobre tierra seca.
YaHWéH jamás nos enviará al campo de una batalla desprovistos totalmente, siempre pondrá algo en nuestras manos y, si tenemos el valor de utilizarlo, Él se encargará del resto con su Mano fuerte y poderosa.
 
Llamamiento de Moshé
… Un mensajero de YaHWéH se le apareció en un fuego llameante que salía de un arbusto. Él miró y vio que había un arbusto en llamas, sin embargo, el arbusto no se consumía…
…Y agregó: “Yo soy el Elohim de tu padre, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjaq, y el Elohim de Yaaqov”. Y Mosheh se tapó la cara, porque tenía miedo de mirar a ha’Elohim…
Y Yahweh continuó: “He notado bien los aprietos de mi pueblo en Mitsráyim y he prestado atención a su clamor a causa de sus capataces; sí, estoy al tanto de sus sufrimientos. He bajado a rescatarlos de los mitsritas y a sacarlos de esa tierra para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, una tierra que fluye leche y miel, la región de los kenaanitas, los jititas, los emoritas, los perezitas, los jiwitas, y los Yevusitas. Ahora el clamor de los yisraelitas ha llegado a mí; además, he visto cómo los mitsritas los oprimen. Por lo tanto, ven, que te voy a enviar donde el Paroh, y tú libertarás a mi pueblo, los yisraelitas, de Mitsráyim”. Shemot (Éxodo) 3:3-10

Resistencia de Moshé ante el llamado de YahWeH

Sin embargo, a pesar de que el mismo YaHWéH le había hablado a Moisés para comunicarle su decisión de libertar a su pueblo de la opresión de los mitsritas (egipcios), en 5 oportunidades Moshé le presentó “excusas” al Eterno para evitar su compromiso o responsabilidad en el asunto.

• Lo primero que argumentó fue: ¿Quién soy yo? (Éxodo 3:11)

Allí notamos que Moshé (Moisés) se sentía inferior a los demás. Pensó que el Eterno se había equivocado de persona. ¿Alguna vez nos ha ocurrido algo así? Pues, por experiencia propia les digo que a mi si me ha sucedido no una, sino varias veces, y no pongo en duda que a muchos de ustedes también les ha pasado igual.

En el libro 1ero de Samuel cap. 16 se relata como el Eterno escoge al Rey David ante todos sus hermanos sin siquiera el estar presente:

Cuando llegaron y vio a Elyab, pensó: “Seguramente el ungido de Yahwéh está delante de él”. Pero Yahwéh le dijo a Shemuel: “No prestes atención a su apariencia ni a su estatura, que lo he rechazado. Porque no es como mira el hombre [que mira Yahwéh]; el hombre mira solamente lo que se ve, pero Yahweh mira el corazón”…

Prosiguiendo con el primer argumento que Moshé presentó a YaHWéH para evadir su llamado, Él le respondió:

“Yo estaré contigo; esa será la señal de que fui yo quien te envió. Y cuando hayas libertado al pueblo de Mitsráyim, adorarán a ha’Elohim en este monte”.A YaHWeH No le importó quién era Moshé”… (Éxodo 3:12)

• 2do argumento:

Entonces Mosheh le dijo a ha’Elohim: “Cuando yo vaya donde los yisraelitas y les diga que el Elohim de sus padres me ha enviado a ellos, y me pregunten cuál es su nombre, ¿qué debo decirles?” ¿Quién eres Tú? (Éxodo 3:13)

Es que para ese entonces Moshé aun no conocía al Elohim de Yisrael ni su Poderío, por tal razón sintió inseguridad de cómo podría presentarlo ante el pueblo.

Y Elohim le dijo a Mosheh: “Ehyéh ashér Ehyéh” yo soy el que soy”. Y continuó: “Así les dirás a los yisraelitas: ‘Ehyéh Yo Soy me envió a ustedes’”. (Éxodo 3:14).

En cierta oportunidad cuando YaHoShúa comisionó a sus apóstoles les dijo estas palabras:

Pero cuando los entreguen, no se preocupen de cómo o qué hablarán, porque se les dará en aquella hora lo que deben decir…. Pues no son ustedes los que hablarán, sino el espíritu de su Padre que hablará en ustedes. Mateo 10:19.

Esta cita es muy apropiado para cuando nosotros en alguna oportunidad nos sobrecoja ese temor de hablar al mundo de las maravillas de la Torah.

• 3er argumento:

Pero Moshé tomó la palabra y dijo: “¿Y si no me creen ni me escuchan, sino que dicen que YaHWéH no se me apareció? (Éxodo 4:1)

Era tanto el temor de Moshé ante ese llamado que utilizó cualquier cantidad de excusas para librarse de tan gran grande compromiso. ¡Se sentía tan pequeño e insignificante ante aquel pueblo tan numeroso… !Así nos sucede a nosotros muchas veces cuando Él nos habla una Palabra, sea para nosotros mismos o para alguien más; dudamos de que sea cierto y callamos… Fatal error, la voz de nuestro Padre celestial es inconfundible, lo que sucede es que estamos inmersos en tantas cosas de este mundo que llegamos al punto de no distinguir que es el mismo YaHWéH quien nos está hablando.

La respuesta de YaHWéH a Moshé ante esta nueva excusa:

YaHWéH le dijo: “¿Qué tienes en la mano?” Y él respondió: “Una vara”. Y precisamente a este momento quería llegar, pues es la razón de ser de esta pequeña reflexión.

¿Qué ha puesto YaHWéH en nuestras manos? ¡Imposible seria decir que no tenemos nada! Como dije al principio de este escrito: “YaHWéH jamás nos enviará al campo de una batalla desprovistos totalmente, siempre pondrá algo en nuestras manos y, si tenemos el valor de utilizarlo, Él se encargará del resto con su Mano fuerte y poderosa”.

La Torah (Biblia) es la palabra de Elohim, el único Manual de Instrucción de todo aquel que quiera aprender a vivir realmente y agradar a YaHWéH.

2da Timoteo.3:16-17 dice: Toda la Escritura es inspirada divinamente y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia, a fin de que el hombre de Elohim sea maduro, enteramente capacitado para toda buena obra…

• ¿Acaso no sabemos expresarnos de la mejor manera?

• Esta fue la 4ta excusa de Moshé ante Elohim:

Pero Mosheh le dijo a Yahweh: “Por favor, Yahweh, nunca he sido un hombre de palabras, ni en el pasado ni ahora que le has hablado a tu servidor; soy lento de habla y torpe de lengua”. (Éxodo 4:10)

Pero YaHWéH en su infinito amor y paciencia le respondió:

Y Yahweh le dijo: “¿Quién le da el habla al hombre? ¿Quién lo hace mudo o sordo, vidente o ciego? ¿No soy yo, Yahweh? Ahora ve, y yo estaré contigo cuando hables y te indicaré qué decir”… versic 11-12…

• 5ta excusa:

Aun así, Moshé siguió insistiendo ante el Eterno para librarse de aquel compromiso y expresó:

“Por favor, YaHWéH, encomienda la misión a otro”. Yahweh se enojó con Moshé y dijo: “Ahí tienes a tu hermano Aharón el lewita. Yo sé que él habla bien. Ahora mismo está saliendo a tu encuentro, y se alegrará de verte… (versic. 4:13-14).

Aunque le proveyó la ayuda de su hermano, el guía principal seguía siendo Moshé. Allí nos damos cuenta de que además de la vara que Moshé tenía en su mano, el Eterno también le proveyó a su mismo hermano Aharón para que le ayudase en tan importante misión, y así será siempre, YaHWéH nuestro Elohim nunca nos desampara, siempre, siempre enviará su provisión en el momento mas preciso, solo debemos confiar en su Soberanía y Poder.

Este fue el último argumento de Moshé, en todo momento reflejó ante el Eterno su inseguridad al sentirse menos que sus semejantes, pensando que Él podía elegir a alguien mejor. Nosotros no debemos compararnos con el resto de las personas, cada uno fue creado con todas las facultades necesarias para salir adelante en nuestra vida espiritual primeramente y luego en lo secular.

Ya para concluir, podemos darnos cuenta que a pesar de tantas excusas que presentó Moshé ante YaHWéH, finalmente pudo realizar todo lo que Él le había encomendado, liberar a su pueblo de manos de los mitsritas (egipcios).

Les preguntó hoy: ¿CUAL ES TU EXCUSA ?

Delante de Ha Elohim no hay argumento que valga, para el Todopoderoso no existen barreras… es Sí o Sí… Él sabe de lo que somos capaces.

Les invito a quitar la mirada de nuestras limitaciones y fijémonos pues en lo que YaHWéH ha puesto en nuestras manos para comenzar a hacer la buena obra…

YaHWéH cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh YaHWéH, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.
Tehilim (salmos) 138: 8.

Este estudio continuará…

Shalom a todos…

Humildemente Nuris R.