Recomendaciones para el que batalla

Recomendaciones para el que batalla

En nuestro andar, experimentamos diversas dificultades que generalmente se nos presentan para aprender una lección; sin embargo tendemos a ser tan esquivos, que nuestra reacción inicial es ponernos en defensa y surgen preguntas inquietantes acerca de si las merecemos. Luego, en nuestra posición de justificación, culpamos a los demás o a circunstancias externas y nos concentramos tanto en esto, que olvidamos la posibilidad de plantearnos qué es lo que debemos aprender de ellas.

Luego, de alguna manera nos salimos de la situación como tomando un atajo para evitar todo dolor, sin darnos cuenta de que estamos escapando de un aprendizaje que nos lleve al siguiente nivel de superación. En nuestro afán por seguir el camino, recibimos la oportunidad de continuar andando, pero sin aprender no podemos madurar. Es por eso que al avanzar, más adelante se nos presentará la misma dificultad y cada vez de la misma manera, hasta que nos detengamos a pensar realmente, qué es lo que debemos aprender.

Una vez tomada conciencia de esto y anhelando la iluminación y guía del Todopoderoso bendito, él vendrá en nuestro auxilio para ayudarnos a atravesar las dificultades, que aunque no estamos exentos de recibir los dardos que nos lanza el enemigo, no nos hará el daño que nuestra mente se adelanta en interpretar como de gran sufrimiento mortal, sino que Yahwéh en su misericordia, nos proveerá de la fortaleza suficiente para soportar y nos mostrará la salida adecuada para realmente avanzar hacia el siguiente peldaño.

Debemos darnos cuenta de que emprendimos un viaje con un destino programado y que durante ese viaje se nos presentan obstáculos que vencer. De esta manera no debería sorprendernos ser atacados en algún momento en la vía, es por eso que debemos anticiparnos a la preparación para enfrentar diversas batallas pero no sin llevar puesta la ropa adecuada que nos proteja de daños irreversibles, tal como lo hacen los guerreros al apercibirse para cualquier amenaza.

Esto nos ayudará a vernos como guerreros dispuestos a seguir las instrucciones de nuestro Superior y emplear las armas que nos ha facilitado para defendernos, más que para atacar, y pasar al siguiente nivel. La experiencia de bienestar después de haber vencido, no tiene comparación, es una paz incomparable y un gozo que debemos cuidar manifestando agradecimiento continuo. Es de esta manera que cobra sentido alabar a nuestro Elohim por todo, por lo bueno y por lo que aparenta ser malo, pues sin superar las dificultades no podemos entender alabarlo por todo, de corazón. El propósito de vencer es permanecer firmes, proclamar la Buena Noticia de paz, defendernos y a nuestros compañeros en combate y ayudar al herido en batallas.

Para saber cuáles son las armas que debemos usar, están dadas a cada guerrero mediante instrucciones precisas en Efesios 6:11-18, 1Tesalonicenses 5:8, Romanos 13:12 y 2Corintios 10:4.

Para certificar que no estaremos solos en las diferentes batallas, debemos creer sin lugar a dudas lo que los expertos en guerras nos dicen en Efesios 6:10, 1 Juan 4:4, Juan 16:33, Salmo 46:1 y Salmo 59:16.

Para saber la recompensa tras haber vencido la guerra, leer Apocalipsis 2:7, 11, 17, 26; 3:5, 12, 21; 21:7.

Recomendaciones: guardar en nuestros corazones todas las instrucciones recopiladas en el Libro que contiene a su vez una gran colección de libros cuyas enseñanzas se mantienen vigentes por los siglos.

  • El Libro se llama: Las Sagradas Escrituras,
  • Autor: YAHWEH DE LOS EJÉRCITOS.

Francy Gonzalez.